Laboratorio entretenido

Como ya os comenté en otro post, compré el otro día un par de productos curiosos.

Goma Xantana y Agar agar.
(Los compré en Manuel Riesgo)

No os voy a dar la charla de cada uno de ellos; ya os he puesto el link a la Wiki.
Solo deciros, que el primero es un espesante y el segundo es una alternativa a las gelatinas.
El domingo pasado (esta entrada aparecerá el 22) tenía pensado hacer una salsa para el rulo de manitas de cerdo, pero no acababa de encontrar, cual.
Y por otro lado, me apetecía “enredar”.
Aquí os dejo algunas de las pruebas.
Empezamos por la goma Xantana o Santana.
De izquierda a derecha, una punta de cucharilla de café, dos en el centro y tres a la derecha.

Y ¿que es una punta de cucharilla de café?. Os preguntareis.

De izquierda a derecha, sopera, de postre y de café, por lo menos en mi casa. Pues una punta de cucharilla de café, es lo marcado con rotulador… ¿vale?.
Bien, para liarla un poco, me habian dicho que “conserva las burbujas”…. Y claro…
Pues con tónica, a ver si hacemos esa gelatina de gintonic…

100 gr de tónica en cada cuenco. Lo agito un poco con un tenedor y dejo que se hidrate unos 10-15 minutos.

He dejado caer unas bolas de pimienta y una ralladura de naranja… Para ver la densidad.

En suspension, y las burbujas, lentamente… siguen subiendo.

En el del centro, he dejado caer unas gotas de vino. Se hunden, pero dejan rastro. Hay mayor densidad de la tónica.
Y vamos al de la derecha, denso, muy denso.
El vino se va abajo, y la tónica sube…

 Bien. Ya hemos visto hasta donde podemos llevar la tónica. 😉 Seguiremos con el gintonic algun día.

Ahora, el Agar agar.

En este caso, se me ha ocurrido algo que el otro día leí. La generación del pan con chocolate, y aquel pan con vino azucar y canela…
Pues eso. 100 gr de vino, dos cucharadas de azucar, un poco de canela.
Una punta de cucharilla de café de Agar agar. (Hay que ponerlo en caliente)

Lo ponemos al fuego y lo llevamos a hervir, y lo cocemos 2 minutos, sin dejar de dar vueltas.

Lo he puesto en un plato llano, y lo he dejado allí un ratito.

Creo que con el Agar, no hace falta otra prueba… ¡Genial! y de sabor, perfecto.